Por Juan Pablo Ojeda
La Secretaría de Salud del Gobierno federal reveló que en México existe una brecha diagnóstica del 30% en pacientes con Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). De un universo estimado de 430,000 personas que viven con el virus en el territorio nacional, únicamente 302,000 cuentan con un diagnóstico confirmado, lo que significa que 128,000 ciudadanos desconocen su condición serológica.
Durante la conferencia de prensa matutina del Poder Ejecutivo, el titular de la dependencia, David Kershenobich, advirtió que la identificación de este sector rezagado es prioritaria para avanzar hacia la meta internacional de erradicación de la transmisión del VIH programada para el año 2030. La falta de detección oportuna perpetúa el ciclo de contagio comunitario y retrasa el inicio de la terapia antirretroviral.
La estrategia estadística del sector salud se enfoca en movilizar recursos hacia el primer nivel de atención en las 32 entidades federativas. Las autoridades sanitarias confirmaron que las pruebas de tamizaje rápido se han descentralizado de los entornos hospitalarios fijos para incorporarse a ferias de salud itinerantes, planteles educativos de nivel medio superior y superior, así como a centros de trabajo de alta densidad laboral.
Los indicadores oficiales señalan que alcanzar el control virológico tiene un impacto directo en la salud pública. Un paciente que mantiene una carga viral indetectable gracias al tratamiento adecuado rompe la cadena de transmisión al volverse intransmisible, una correlación epidemiológica que fundamenta las proyecciones de reducción de nuevos casos en el mediano plazo.
Para mitigar el riesgo epidemiológico inmediato, la infraestructura federal promueve el uso de dos protocolos farmacológicos preventivos. El primero es la Profilaxis Post-Exposición (PEP), diseñada para administrarse dentro de las 72 horas posteriores a un evento de riesgo, y el segundo es la Profilaxis Pre-Exposición (PrEP), orientada a poblaciones con alta vulnerabilidad o conductas de riesgo recurrentes.
La optimización de los canales de atención incluye una red de asistencia remota mediante plataformas sociodigitales y la línea telefónica especializada 55 1946 9772, operada por el Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH y el Sida (Censida). Estas herramientas buscan canalizar de forma masiva y anónima a los usuarios hacia los laboratorios de detección.
El plan de contingencia del gobierno federal proyecta mantener el abasto continuo de reactivos y medicamentos durante los próximos años para absorber la demanda de los 128,000 pacientes potenciales. La viabilidad del compromiso de eliminación para 2030 depende estrictamente de incrementar la tasa de aplicación de pruebas rápidas en un 15% anual durante los siguientes periodos fiscales.











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