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UNAM repetirá examen de ingreso tras detectar irregularidades en 120 reactivos

La Universidad Nacional Autónoma de México repetirá entre el 12 y el 19 de agosto su examen de ingreso para estudiantes de nuevo ingreso. La aplicación se realizará en cuatro ciudades: León, Oaxaca, Tijuana y Ciudad de México. La decisión llega después de que la institución detectó conductas irregulares en la prueba, un conflicto que alteró calendarios y expectativas de miles de aspirantes.

La UNAM informó que identificó casos en los que estudiantes pudieron usar materiales prohibidos, recibir ayuda externa, acceder indebidamente a respuestas o emplear internet y herramientas de inteligencia artificial para resolver los 120 reactivos. La universidad deberá garantizar que la nueva aplicación sea comparable y confiable, porque el resultado definirá quién obtiene un lugar.

La repetición modifica el calendario previsto para el inicio del curso. El comienzo de clases para estudiantes de nuevo ingreso fue retrasado cuatro semanas, de modo que aspirantes, familias y escuelas tendrán que reorganizar transporte, alojamiento y trámites. En un proceso tan competido, una fecha no es un dato decorativo: mueve toda la agenda familiar.

Las sedes anunciadas serán León, Oaxaca, Tijuana y Ciudad de México. La distribución busca atender a aspirantes de distintas regiones, pero también obliga a confirmar sede, horario y documentos con anticipación. ¿Qué debe hacer ahora una persona que ya presentó la prueba? Revisar la comunicación oficial de la UNAM y esperar las instrucciones específicas para la nueva aplicación.

El examen original tenía 120 reactivos y medía conocimientos necesarios para el ingreso. Si una parte de los participantes recurrió a apoyos indebidos, la institución enfrenta el reto de proteger la igualdad de condiciones sin perjudicar a quienes respetaron las reglas. Esa es la parte más delicada del conflicto.

La universidad también tendrá que explicar cómo detectó las irregularidades y qué controles aplicará para evitar que se repitan. Entre las medidas esperadas están la vigilancia de los espacios, la revisión de dispositivos y protocolos para el personal aplicador. La transparencia del proceso será tan importante como la dificultad de las preguntas.

El caso reavivó una conversación nacional sobre el uso de inteligencia artificial en evaluaciones. La tecnología puede servir para estudiar, pero su uso durante una prueba cambia las condiciones frente a quienes responden sin asistencia. La frontera, en este caso, no es tecnológica: es la regla que todos deben conocer antes de comenzar.

Para las familias, el impacto inmediato está en los gastos y la incertidumbre. Quienes viajen deberán revisar reservaciones y rutas; quienes esperen el resultado tendrán que ajustar planes escolares y laborales. Conviene conservar comprobantes y consultar únicamente los avisos institucionales para evitar información falsa.

La cifra que ordena todo el episodio es 120, el número de reactivos de la prueba afectada. La UNAM tendrá ahora una oportunidad para demostrar que una evaluación masiva puede corregirse sin perder legitimidad. La pregunta que quedará para otras instituciones será directa: ¿cómo se protege el mérito cuando la tecnología también se sienta a contestar el examen?

**Palabras clave:** UNAM, examen de ingreso, estudiantes, inteligencia artificial, irregularidades, educación superior, admisión universitaria, Ciudad de México, León, Oaxaca, Tijuana

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