Por Juan Pablo Ojeda
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró públicamente su desinterés en extender o actualizar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Durante una entrevista concedida a la cadena telefónica Fox News, el mandatario estadounidense sostuvo que una eventual renovación del acuerdo comercial trilateral carece de relevancia estratégica para la economía de su país, afirmando que la dependencia comercial es unilateral por parte de sus socios norteamericanos.
«No me importa. Es decir, la verdad es que no quiero hacerlo. Prefiero ser independiente», aseveró el presidente al ser cuestionado sobre el calendario de revisiones del T-MEC. Las declaraciones se dan tras la decisión formal de la Casa Blanca de no autorizar la extensión automática por 16 años solicitada por los gobiernos de México y Canadá, optando en su lugar por un esquema de evaluaciones anuales que extiende las negociaciones formales hasta el año 2036.
El balance macroeconómico registrado al cierre de 2025 ubica el intercambio de bienes entre los tres países sociodemográficos en 1.59 billones de dólares. De esa cifra, el volumen bilateral entre México y Estados Unidos alcanzó una suma récord de 872,800 millones de dólares, con un superávit para la economía mexicana superior a los 240,000 millones de dólares, factor que constituye el eje central de las discrepancias planteadas por la administración republicana.
Las cifras oficiales del Departamento de Comercio de Estados Unidos revelan que el 85% de los embarques mexicanos que ingresan al mercado estadounidense lo hacen bajo el esquema de arancel cero gracias al cumplimiento de las reglas de origen. El flujo comercial entre la economía canadiense y la estadounidense totalizó, por su parte, 719,500 millones de dólares durante el mismo periodo.
En respuesta a la postura de Washington, la Secretaría de Economía de México informó que la cuarta ronda de conversaciones bilaterales acordada con la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) se llevará a cabo en septiembre. La dependencia mexicana estima que las revisiones técnicas de mayor complejidad, particularmente las referidas al porcentaje de contenido regional en la industria automotriz y siderúrgica, se prolongarán de forma sistemática hasta 2027.
El marco jurídico de la cláusula de revisión del T-MEC estipula que la falta de consenso inmediato no invalida la vigencia del tratado. El texto normativo firmado en 2020 establece un periodo operativo garantizado de 16 años a partir de su ratificación, lo que mantiene la cobertura arancelaria y legal del comercio transfronterizo hasta el 1 de julio de 2036, aun si las mesas de negociación anuales concluyen sin un acuerdo de extensión de largo plazo.
Los analistas financieros proyectan que la estrategia de revisiones anuales incrementará los índices de volatilidad en los planes de inversión de capital en la región. Las proyecciones de inversión extranjera directa (IED) para el sector manufacturero en el norte de México prevén revisiones cautelares a la espera de que la USTR y la Secretaría de Economía definan los umbrales de valor de contenido nacional requeridos para las cadenas de suministro industriales.












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