La 36.ª Feria Nacional del Libro Infantil y Juvenil convierte a Xalapa en una alternativa de vacaciones familiares del 24 de julio al 2 de agosto de 2026. La entrada y las actividades son gratuitas, con un horario general de 11:00 a 20:00 horas en el Colegio Preparatorio de Xalapa y la Escuela Industrial Concepción Quirós Pérez, dos recintos ubicados en el centro de la capital veracruzana.
La programación reúne 74 expositores, alrededor de 325 fondos editoriales, 75 talleres y 42 actividades artísticas. La agenda incluye 24 presentaciones musicales, 12 obras de teatro, cuatro espectáculos de danza, conciertos interactivos, narraciones orales y encuentros con escritores e ilustradores. Más de 180 talleristas participan en las actividades dirigidas principalmente a niñas, niños y jóvenes.
Para las familias, la clave está en no llegar a la brava y querer entrar al primer taller disponible. Antes de salir conviene revisar la programación diaria en las redes oficiales de la feria, identificar la edad recomendada, duración, sede, cupo y modalidad de acceso. Algunas actividades pueden llenarse desde temprano, por lo que se recomienda presentarse con anticipación y llevar preparadas dos o tres opciones para cada menor.
La oferta de talleres abarca creación literaria, divulgación científica, educación patrimonial, naturaleza, cultura de paz, inclusión y perspectiva de género. También hay actividades para la primera infancia, entre ellas espacios de lectura y bebetecas. El programa permite organizar la visita por edades para evitar que una familia pierda media tarde buscando una actividad adecuada entre salones y pasillos.
Moverse entre las dos sedes no requiere una expedición urbana. El Colegio Preparatorio se encuentra en Benito Juárez 57, mientras que la Escuela Industrial está en Francisco Javier Clavijero 96, cerca del cruce con Juárez. Ambas forman parte del mismo corredor del centro, por lo que el traslado puede realizarse a pie en pocos minutos. Debido a las pendientes y banquetas mojadas, conviene evitar carriolas pesadas y utilizar calzado con suela antiderrapante.
Desde la Ciudad de México, el viaje en autobús dura alrededor de cuatro horas con 50 minutos y los boletos sencillos pueden encontrarse desde aproximadamente 400 pesos, aunque aumentan según el horario, la terminal y el tipo de servicio. Desde Puebla, el recorrido ronda las tres horas y las tarifas observadas se ubican entre 394 y 541 pesos por persona. Desde Veracruz puerto, el trayecto toma entre una hora y media y dos horas, con opciones desde aproximadamente 196 pesos. Los precios cambian durante las vacaciones, por lo que deben confirmarse antes de comprar.
En automóvil, la distancia aproximada es de 268 kilómetros desde la Ciudad de México, 172 kilómetros desde Puebla y poco más de 100 kilómetros desde Veracruz puerto. Para una familia de tres o cuatro integrantes, el coche puede resultar competitivo frente al autobús, especialmente al sumar los boletos de ida y vuelta. Sin embargo, deben considerarse combustible, casetas, estacionamiento, lluvia, neblina y posibles demoras en los accesos a Xalapa.
Un presupuesto base para una familia de cuatro personas durante dos días y una noche puede calcularse entre 3,400 y 5,700 pesos, sin incluir el traslado desde la ciudad de origen. La estimación considera entre 900 y 1,600 pesos de alojamiento, de 1,600 a 2,400 pesos para alimentos, entre 600 y 1,200 pesos para comprar libros y alrededor de 300 a 500 pesos para transporte local. Con autobús redondo, el gasto total puede quedar entre 6,600 y 10,900 pesos desde la Ciudad de México; entre 6,500 y 10,000 desde Puebla, y entre 5,000 y 7,900 desde Veracruz puerto. Son cantidades orientativas que dependen de la fecha de compra, categoría del hotel y número de libros que terminen cayendo en la bolsa.
El itinerario de menor costo puede comenzar el primer día con talleres y recorridos por los expositores del Colegio Preparatorio, continuar con una comida de antojitos en el centro y cerrar con alguna presentación artística gratuita. El segundo día puede dedicarse a la Escuela Industrial, las salas de lectura y los espectáculos familiares, combinados con una caminata por el parque Juárez, el barrio de Xallitic o el parque de Los Tecajetes.
La ruta con museos y compras puede iniciar por la mañana en el Museo de Antropología de Xalapa, abierto de martes a domingo, de 9:00 a 17:00 horas. La entrada general cuesta 70 pesos y la tarifa para estudiantes, maestros y personas con credencial del INAPAM es de 30 pesos. Después puede visitarse el Jardín Botánico Francisco Javier Clavijero, en la antigua carretera a Coatepec, y terminar la jornada en este Pueblo Mágico, ligado históricamente a la producción regional de café.
La comida también puede formar parte del recorrido sin convertir cada parada en restaurante formal. En mercados, fondas, panaderías y pequeños negocios del centro es posible buscar picadas con salsa y queso, chileatole, pambazos, mole xalapeño, pan dulce y café de la región. Para controlar el presupuesto, una familia puede reservar una comida completa al día y resolver desayunos o cenas con pan, fruta, antojitos y café.
El clima requiere una estrategia paralela. Durante el verano, la lluvia puede aparecer mientras una familia camina entre sedes o espera el inicio de una actividad. Un impermeable ligero resulta más práctico que compartir un solo paraguas; también conviene llevar una muda para los menores, bolsas para proteger libros, suéter delgado y zapatos que no resbalen sobre piedra o banqueta mojada.
Cuando llueva con intensidad, la feria, el Museo de Antropología, las cafeterías, panaderías y recintos culturales funcionan como alternativas bajo techo. Las visitas al Jardín Botánico, Coatepec y los recorridos peatonales deben dejarse para los periodos con mejor visibilidad, pues la neblina y el pavimento húmedo pueden ampliar los tiempos de traslado.
La feria permite presentar a Xalapa como una ciudad de vacaciones culturales y gastronómicas, más allá de su condición de capital administrativa. Entre libros, talleres, café y comida regional, el viaje ofrece una opción familiar con actividades educativas gratuitas y un gasto que puede ajustarse desde la planeación, sin entrarle al tráfico y los precios de los destinos de playa en plena temporada alta.












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